Cómo ser un buen cliente (y evitar que escupan en su comida)

Prácticamente todos tenemos claro lo que se espera de un buen servicio restaurantero. ¿Pero qué es lo que el servicio restaurantero espera de usté cliente?

Sólo aquí, en su floripondio blog de confianza, le diré cómo comportarse civilizadamente en un restaurante, fonda, café, bistrot, cocina económica, y demás giros restaurateros:

  1. Aunque le cueste creerlo, usted no es el único cliente del lugar al que se debe atender, así que tome las cosas con calma. La mayoría del personal (excepto alguno que otro mesero lisiado) tiene dos brazos y dos piernas, que además deben complacer a todos los clientes que ve por ahí. Y no empiece con que "tengo prisa", porque si usted cree tiene prisa, piense en el mesero y en todo lo que tiene que hacer.
  2. Medite bien en todo lo que necesita de una buena y maldita vez, respire, reflexiónelo. Nada de andar pidiendo la sal, luego que los limones, azúcar, catsup, salsita, pan, mantequilla, questoquelotro.... y así en cada viaje. ¿Porque sabe qué? No importa cuan dulce y amable lo solicite, de todos modos su mesero va a querer tirarle cada cosa en la cabeza.
  3. Sea una persona de firmes convicciones. 10 minutos son suficientes para pensar en qué ordenar. Así que después del tiempo acordado -malditasea- pida y ya. No empiece con eso de: "A ver... pero es que no sé... ¿qué me recomiendas? ¿Hotcakes o Camarones en escabeche?" "Ya sé, tráeme un sandwich de pavo, no sabes qué, mejor una brontohamburguesa... mmmh... no.... mejor... mejor... un café y ya" "Aaaah.... gracias, se ve bueno el croissant y todo, pero mejor cancélalo... se me antojó más un tamal."
  4. El uniforme no hace a la persona. No porque vea al individuo mesero con delantal y ropa especialmente fea significa que valga menos que usted, cliente pedante, y pueda tratarlo como su esclavito personal. ¿Y qué cree? La frase "estoy para servirle" no incluye un paréntesis oculto que diga (PARA QUE ME TRATE COMO A SU CALZÓN CON AGUJEROS.
  5. A menos que el restaurante esté en una galaxia lejana, o en su defecto, la mesa: nada de silvar (¡!), chtear (de CH...CH...!!), golpear la mesa, su vaso, señales de humo, etc... etc... etc... (la imaginación del cliente es infinita, cuando se trata de llamar la atención). Con un vigoroso: ¡DISCULPE!, o su mano bien alzadita será más que suficiente para que el servicio llegue a usted.
  6. Lo voy a decir claro y simple para que todos lo entiendan: PRO-PI-NA. La cosa es así: Usted va al lugar, en el lugar lo atienden BIEN, usted deja la mencionada remuneración económica. Así nomás, en tres fáciles pasos. Verá, casi en todos estos negocios se gana más o menos lo mismo, y creame... 'lo mismo' no es mucho. Al final haga un verdadero examen de conciencia y piense: ¿Este pobre diablo me sonrió aunque no tenía por qué, me trajo lo que pedí, le pagan poco...., se esforzó...., aguantó que lo tratara como a mi calzón con hoyos? Y al final ya verá cómo sí sale al menos el 10%. No me venga con eso de: "Psssss..... mmmnaaaaaa..... ni nos atendieron tan bien...."
  7. Fácilmente se dará cuenta de quién es el dueño, supervisor, gerente, jefe, meromero, vacasagrada, o como guste llamarle. Evítele un regaño al buen mesero, que tan bien lo ha atendido (no olvide considerar los puntos anteriores), y cada vez que se le acerque esta "deidad del negocio" en cuestión, procure responer "NO" cuando le pregunte ¿Está todo bien? Piénselo bien... una respuesta diferente podría terminar en latigazos 'pal mesero. Sea paciente y espere a que su mesero llegue y pídale a él lo que necesite. Claro, si el joven o jóvena ya tardó años, entonces ni hablar.... que le toquen azotes.
  8. No pida jugo de toronja. Sólo así se terminará la fea costumbre de exprimir toronjas desjugosas.
Y ya. ¿A poco no es bien fácil? Por cierto, lo de los escupitajos nunca me ha tocado. Espero que no pase en la vida real.
...

Y a continuación... la escalofriante verdad de los jugos del Café la Selva (por lo menos en el de Coapa):

Resulta que es mi primer día y que me ponen a lavar platos, como ya les contaba, también tuve que hacer el jugo. En eso andaba sacando la fruta y eso y como la joven aprendiz que soy, ingenua, tan joven aún: "¿Y entonces lavo cada cosa antes de empezar?"

Y que me contestan: "¿Lavar? Mmmh... pues sí... si quieres, aunque te vas a tardar más"

Y bue... entonces nadie lava ahí ni las naranjas, ni las toronjas (a las cuales les escurre como la mugrita de la cáscara, misma que cae al dichoso jugo), y mucho menos las zanahorias (que estuvieron sembraditas bajo tierra cerquita de las lombrices y eso).

Entonces ya saben... ahí ustedes y su mala cabeza si piden jugo, a menos que lo haya hecho yo, y no me comprometo a nada con los de naranja y toronja... jojo... qué asco, mmh pero es neta.

5 comentarios floripondios:

MargorieV dijo...

Dime q los molletes q preparan si lo hacen de manera sálubre...

Dímelo...

Porfavooooooooooooooooooor

Causita dijo...

ahh noo, si a mi me dan algo asi se lo tiro por la cara y me largo.

briones dijo...

jajajj buenos consejillos


uh! si lavar las frutas es algo leve...deberias ver como preparan tu brontohambuerguesa en los burger kinds....ni se te antoja comertela....pero soy benevolente y dejare que aun las disfrutes


saludos^^

Kevino dijo...

Este post sí me gusto mucho, me recordó mis años felices en lo que trabajaba en una cafetería....
Me encantó tu post, felicidades.

cessz dijo...

este me gusto me hizo reir jajajaaa

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