Hablando de cosas importantes


Finalmente mi relación alcanzó niveles muy formales, muy acá, que requieren cambios más formales, y más acá. Es por eso que cambié mi "situación sentimental" en feisbuc.

Desde que estoy ahí metida, el único "suceso" realmente comentado fue la foto que... mhhh ¡ah! pues precisamente la que postiéeeee anteayer. Así había sido... hasta que dejé de estar "soltera" para estar "en una relación".

(¡osh.. cómo amo las comillas, carajo!)

Y a partir de entonces:


Dramatización

Todas y cada una de mis notificaciones recientemente recibidas, han sido para aprobar, comentar, felicitar, llorar, celebrar, aplaudir mi no-soltería.


¿Tan amargada estaba? ¿Ta desesperado parecía mi caso? ¿Tan lesbiana me creían? ¿Cuando me den trabajo en un periódico tendré 121 notificaciones? ¿Cuando me case serán 122?

Esta vez no quiero que me contesten. Namás comenten. Ahí nos vemos.

¿¡Nunca les hablé de esto, verdad!?




Fue una pregunta retórica. Ya sé que llevaba semanas sin postear.

Me emocioné mucho cuando leí el correo de Pedro Miguel en el que me avisaba-pedía-disculpaba la foto que ven ahí publicada y que sacó de este meritito blog.

En pocas palabras le dije que "nombre, favor que me hacía". Y al otro día corrí... emmm no... caminé muy rápido a comprar La Jornada.

Mis papás y todos los demás, casi casi sentimos que ese día yo hice el periódico jojo. Nos ganó el entusiasmo, pues.

Ya que bajé los piés, entendí que lo verdaderamente bonito fue leer mi nombre en "letras de periódico".

*____*

...ya quiero ser grande.

¿Estaban cogiendo?

Por esta parte del mundo, en el D.F., es notable la confusión que el concepto de “disfraz” le genera a sus habitantes. El chilango promedio cree que consiste en batirse la cara con los bilés caducos de una amiga o pintarrajearse con el maquillaje sobrante de las fiestas patrias.


Pocos son los valientes que se esmeran en conseguir un atuendo, pero aún más mérito de los que llegan a las fiestas ya caracterizados. Y es que solamente estar desnudo, supera la vergüenza de ser el único disfrazado en la fiesta de Jálogüin.


De este pudor quedan exentas, obviamente, las jovencitas que la “noche de brujas” representa una razón contundente para calzonear, y vestirse de enfermeras, policías, bomberas, mucamas que sólo en las películas porno se pueden apreciar.


Disfrazarse permite ser alguien más por una noche. O sea, que durante éste Jálogüin, algunos invitados resurgieron en David Bowie, Freddy Mercury, hippies, faraones, hadas, rameras de los 40, rameras en general y personas con caras azules, blancas y garabatos de bilé carmín (lamentable, como siempre, el caso de los últimos).


Partiendo de éste beneficioso entendido, no será necesario bautizar a los personajes, mas que identificarlos por su disfraz.


La invitación llegó con tanta anticipación, que como suele ocurrir en estos casos, fue pasada por alto en la agenda de nuestro personaje (que para entonces, como no tenía disfraz, tampoco nombre en esta historia). Ella, quien precisamente requería una anécdota jalogüinesca y digna de ser contada, recibió una llamada que le recordaría la fiesta de disfraces. Supo que ahí estaba lo que necesitaba.


Meditó profundamente el asunto de su vestimenta. Nada que implicara embadurnarse la cara o gastar más de la cuenta: “disfraces hechos en casa”, buscó en Internet. Los modelos de togas griegas fueron la mejor opción.


Sus caderas latinas le sembraron la duda y compró tela de más. La suficiente para confeccionarle togas satinadas, color blanco, a toda la fiesta. Por fortuna para su autoestima: tela sobró, y mucha.


Ella, a partir de ahora “la griega”, que nunca antes había pegado ni un botón, se aventuró a cortar y dizque coser su atuendo; algunas grapas y plastas de silicón fueron los toques finales. Blue Demon, su acompañante, llegó a mitad de la gesta; veía muy absurdo el entusiasmo en personificarse. A él le daba igual… por eso era Blue Demon, con su máscara y ya.


Aquella noche del 31 de octubre hizo frío, así que además de la toga, fue necesario un abrigo blanco y felposo que nada tenía que ver con el resto del disfraz y que además contrastaban con las veraniegas sandalias de tiras de cuero, traídas del tianguis de Coyoacán. Pero la piel de gallina no entiende de esas cosas y las bajas temperaturas ameritaban el abrigo.


La cita fue por Xochimilco. Paradójico que entre esas calles llenas de tradición precolombina, se reúnan al mismo tiempo celebraciones ajenas a nuestra cultura como Halloween, pero así pasa ya en todo el mundo. De manera que la paradoja que en ese momento los ocupó, fue la del indescifrable rumbo que resulta Tepepan: ni Blue Demon, ni la griega, tenían la menor idea de cómo llegar a la fiesta.


Luego de hacer algunas llamadas y consultar Google Maps, prefirieron esperar a que Tutancamon y Nefertiti los guiaran. Acordaron verse en un sitio reconocible, ya estaban cerca, así que no pasaron ni 10 minutos cuando llegaron finalmente a la fiesta.


Los clásicos vasos rojos de plástico resaltaban entre las manos de la numerosa concurrencia. Los padres del anfitrión, un rockero de los 80, salieron de viaje, lo cual explicaba el festivo tumulto.


Una chicas agogó, Andy Warhol, la Llorona, Cenicienta y Satanás bailaban reguetón al tiempo que obstruían la entrada. Como es tan típico en esta fiesta no-típica en el país, la gente sin disfraz estuvo presente. Lo extraordinario es que se trataban de la minoría y se alcanzaba a percibir su incomodidad y hasta cierta añoranza por llevar un disfraz.


Y si eso no llamaba suficientemente la atención, se podía mirar al lado, donde Jack Sparrow “se le arrimaba” a una fogosa Campanita.


La casa estaba llena y el calor humano derretía “los disfraces” de los carapintada. La griega votó su abrigo casi desde que llegó. Cabe agregar, que por su impericia en la costura, estaba segura de que los comentarios que halagaban su toga estaban llenos de sarcasmo y mala voluntad; pero no, honestamente pudo ser peor, y en su caso no lo fue.


De entre las pelucas, alas y la cola de un dinosaurio, apareció un personaje con disfraz confuso, toda ella se veía así. Se trataba de una mujer con un antifaz gris, como los del carnaval de Venecia. Por lo demás, usaba una falda de mezclilla (que de tan corta, hacía dudar del clima externo a la casa), usaba botas cafés que parecían pantuflas y una blusa amplia, tanto como su escote.


La mujer del antifaz saludó simplonamente a Tutancamon y a Nefertiti, abrazó fraternalmente a quien parecía su amiga, la griga, y con timidez apenas le sonrió a Blue Demon. Sacó de una bolsa de plástico que llevaba en la mano, una botella de whiskey que fue bien recibida por los mencionados. Así logró quedarse en ese grupo.


Antes de eso, la Mujer Maravilla, Joker, una de las dos Merlinas y varios más, se acercaron con Blue Demon y la griega para preguntarles sobre los rumores que corrían sobre su amorío. A pesar de que nunca habían hablado al respecto, era imaginable que algo ocurría entre los dos. Sin embargo todo parece indicar que a la mujer del antifaz, no le pareció tan obvio.


Comenzaron las canciones de salsa, lo que indicaba que la fiesta estaba por terminar. La casa se había desalojado parcialmente. Los ojos caídos de David Bowie delataban el alcohol en su sangre, eso, y el hecho de que se soltara a bailar con Gloria Trevi, siendo que permaneció sentado casi toda la noche.


Al igual que Bowie, otros más se hicieron espacio entre la sala y el comedor para bailar. La mujer del antifaz había desaparecido toda la noche e intempestivamente volvió con aliento alcohólico, a pocos minutos de que Blue Demon y la griega se marcharan. Ésta última, de hecho, se disculpó un momento y tuvo que dejarlos solos, pues fue en busca de su abrigo blanco.


Cuando volvió, sorprendió por la espalda a Blue Demon quien naturalmente brincó al no haberla advertido. La mujer del antifaz se había puesto romántica con el luchador, quien puso cara de desentendido a pesar de tenerla recargada en el hombro.


La griega levantó su ceja al estilo "mamá enfurecida" y apresuró la huida. Ambos se despidieron de la, entonces mujer borracha del antifaz, y ésta les recordó cuánto los quería antes de decir adiós.


Blue Demon confesó todo:


- Me dijo que “necesitaba un hombre” y que sólo me lo confiaría a mí

- ¡…zorra! – dijo entre dientes la griega

- Menos mal que es tu amiga – le recordó él (que dejó de ser Blue Demon, pues ya no llevaba la máscara)


Ya en el auto y aún en las cercanías de la fiesta, se asomaron extrañados por una de las calles oscuras y solas. En aquella vereda empedrada se encontraba el carro de Nefertiti y Tutancamon: era el modelo, el color y la placas. El auto del faraón se encontraba con los vidrios empañados y con un leve movimiento, un delgado pie femenino con uñas doradas se asomó.


La griega arrancó y dejó la escena y los rumbos de Tepepan atrás. Al ex luchador sólo se le ocurrió decir: “¿estaban cogiendo?”.

Memorándum

Jojo acabo de revisar mi correo y vi que me dejaron un comentario en algún viejo post que ya ni me acordaba de qué se trataba (gracias por el comentario y por todos los que de repente llegan).

Le di click, y lo releí.

El post está fechado el 4 de marzo, apenas ocho meses atrás... en éste miento madres porque mi mejor amigo me bateó por sus traumas de la vida.

Como les decía, 8 meses y 2 días más tarde, ese mejor amigo superó sus traumas y ahora es mi novio y sí, yo soy su novia.

Aún recuerdo cuando tenía 21 y mi casa no se inundaba

Limpiamos y bombeamos y limpiamos y el agua se fue hasta que, dos horas después, una lluvia de esas cabronas arruinó los esfuerzos de horas. No saben qué depresión.

Sin embargo, con o sin agua yo cumplí 22 (veintidós... maigudnes se oye como un millón) y quería mi pastel, mi fiesta y mis regalos. Todo llegó.

Mi pastel (lástima que no pude omitir la parte de Las Mañanitas):

Hum... Las Mañanitas.

Mi fiesta:
Ahí con mi amiga extraterrestre

Y mis regalos, digo, los policías:


Al otro día, llegó esa patrulla a regañarnos por "tirar agua". Les explicamos lo que pasaba, que era la segunda inundación que tratábamos de secar y que probablemente iríamos por una cuarta... o quinta, o ya mejor nos ahogábamos o implementábamos una alberca, lo que ocurriera primero.

Yo creo que les dimos lástima...

Llamaron a los bomberos. Fuimos la envidia del vecino de 5 años...



Y yo no soy como aquellos posers, porque antes de que se pusieran de moda las inundaciones en mi casa, yo ya amaba mucho a los bomberos. Pero después de ayer (o sea hoy), creo que los amo mucho mucho mucho.

Mírenlos tan trabajosos haciendo hoyos en mi casa.

Mmmh... mi foto de XV no se ahogó, esa sí es mala suerte

Limpiando... ¡limpiando! No sólo salvaron nuestras vidas, sino que también secaron todo...


Ahora que tengo 22, ya con una visión más madura y con un cúmulo de experiencias, puedo sentarme y recordar con una sonrisa las calamidades de ayer y anteayer.

Bueno, ya no se hagan pendejos, quiero mis regalos. Ahí nos vemos.











Aaaah... y por cierto: el día del bombero es el 22 de agosto, eso nos dijeron. Nunca lo olvidaré.

Las dramáticas imágenes








Mi laguna de cumpleaños

Pues aqui con la novedad de que en mi casa hay una inundación marca Valle Dorado.

Zaz... Pero posteo desde el telefono de mi hermana y no puedo subir 'la dramática imagen'.

Si persisten las molestias... Terminaré haciendo una pool party. Porque... Hoy es mi cumppleaños. Sí sabían, verdad?

Al rato vengo.

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